Más de la mitad de los casos se registra en centros de la provincia de Valencia. La asociación – Avalcae lamenta la falta de medidas preventivas
· El acoso abarca cualquier tipo de maltrato continuado en el tiempo
· Resulta invisible para los adultos. El daño es tanto físico como psicológico
· La autoexclusión y dolores de cabeza, estómago o vómitos son detonantes
· Cualquier diferencia física o psíquica del niño le puede convertir en víctima
· Descenso del rendimiento académico e irritabilidad
· La pérdida o deterioro de prendas y de material escolar son síntomas iniciales
· Las risas y abucheos en clase a determinados alumnos deberán atajarse
· Avalcae recomienda «no callar» ante situaciones de acoso y decir «basta»
VICTORIA BUENO | VALENCIA Hasta 1.200 familias han pedido ayuda este curso por casos de acoso escolar que sufren sus hijos de entre 8 y 14 años en los colegios e institutos de la Comunitat Valenciana. La Asociación Valenciana Contra el Acoso Escolar (Avalcae) constata que 600 de estas llamadas de auxilio proceden de la provincia de Valencia, 500 de Alicante y un centenar de Castelló.
«Si en los centros escolares se cortaran de raíz determinadas acciones y comportamientos los casos de bullying podrían bajar a la mitad», asegura el presidente de la asociación, Francisco Sorolla.
Los últimos datos aportados por la conselleria cifraron en 86 los casos de bullying en la Comunitat Valenciana. Sorolla asevera que esta diferencia de estadísticas responde a que la Administración «únicamente contabiliza las situaciones extremas, cuando ya han adquirido un nivel de gravedad que hace muy complicado resolverlas. Habitualmente concluyen desplazando de centro a la víctima, no a los agresores. Es injusto».
Falta de educación en valores
El menos grave de los casos registrados por la asociación se refiere a «un alumno que ha recibido dos o tres palizas»; y entre los extremos, «el intento de violación por estudiantes de 14 años a un niños de 8 años. Los casos se producen indistintamente en centros públicos y concertados, religiosos o laicos, suelen responder a la falta de una educación en valores», puntualiza.
Sorolla, mediador profesional que ha trabajado como tal en las Naciones Unidas, entiende que la implicación debe darse desde todos los ámbitos, para atajar conductas que ya afectan «a un 60 % de los estudiantes, más de la mitad sufre acoso, pero sólo se disparan las alarmas cuando te ha pasado el camión por encima».
Junto al acosador y al acosado destaca una «tercera figura, los espectadores. Si no rieran las gracias se podría reducir el volumen de casos hasta la mitad porque el acosador necesita público para la promoción de una falsa autoestima. Se creen líderes pero encargan el trabajo a otros».
A nivel mundial sitúa Irlanda en la cima del acoso escolar juvenil, después Inglaterra, Rusia y en cuarto puesto, España. En la Comunitat Valenciana la incidencia mayor del bullying se produce «en la zona de l’Horta y en el sur de Alicante, la Vega Baja en su conjunto».
Del total de expedientes en los que interviene Avalcae, un 2 % proceden del resto del país. Median en nombre de los padres ante la conselleria, la inspección y el profesorado «pero cuando acuden a nosotros es porque ya no ven remedio. Es lamentable que no se actúe de manera preventiva en los centros, se exigen multitud de pruebas para actuar. El acoso psicológico en un colegio es muy difícil de demostrar pero si un niño de 8 años se resiste a ir a clase está claro que pasa algo», subraya. Cuando es necesario recomiendan a abogados y psicólogos. «Nuestra actuación es gratuita y altruista», matizan.
